¿Quién ganó la segunda guerra mundial?

Por José Pablo Feinmann

Se cumplen setenta y cinco años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Se dice que la actual gravísima pandemia es la peor desde ese acontecimiento. Es posible. Hay que preguntarse por qué ocurrió esa anterior pandemia. La llamada Segunda Guerra fue resultado –en muchos aspectos- de la primera. La ambición torpe de las potencias ganadoras fue hasta el extremo de humillar a Alemania con un tratado de paz que era, sin más, una injuria. ¿Qué sectores de Inglaterra, Francia y Estados Unidos cometieron tal torpeza? Los de siempre: los banqueros y los militares. Alemania quedó en la ruina y no tuvo manera de levantarse. Para colmo, los revolucionarios espartaquistas fueron derrotados y un militar –alemán, claro- liquidó de un tiro en la cabeza a Rosa Luxemburgo, que fue arrojada como un despojo apiojado a un riacho y ahí quedó, en el lecho de ese río, víctima de la brutalidad del ejército derrotado en los campos de batalla de las trincheras y los gases letales. Porque la Primera Guerra fue terrible. Una matanza ciega, donde algunos no sabían contra quien o a favor de quien luchaban. Se dijo que sería la “guerra que habría de terminar con todas las guerras”. Falso. Cuando los aliados le impusieron a Alemania el Tratado de Versalles pusieron los cimientos de la siguiente guerra, que superó en horrores a la primera. (más…)

Reflexiones pandémicas

Por José Pablo Feinmann

Durante los desangelados días de la crisis de 2001 se puso de moda un chiste sobre argentinos. Decía: “Los niños argentinos ya no juegan a las escondidas porque nadie los va a buscar”. Retengamos algo: “escondidas” e “ir a buscar”. Además, claro, hay que señalar la marca autodenigratoria del chiste. Era un chiste argentino. Hecho por argentinos que no tenían una alta valoración de sí mismos. No era para menos: el país estaba derruido y pocos veían la salida. El país no tenía arreglo. En una escena del film StarshipTroopers los atacantes del planeta hacían volar estruendosamente la ciudad de Buenos Aires. En los cines la gente aplaudía. Nos merecíamos eso. Hoy no hay una devaluación del orgullo nacional. El presidente puede decir que está orgulloso de los argentinos y los argentinos aprueban, en su gran mayoría, las medidas que él y su equipo de gobierno y salud han tomado contra el nuevo atacante del planeta. Que es uno solo. Que es invisible y es mortal. Todos, alguna vez, dejamos de ser jóvenes, de sentirnos inmortales, de ver la muerte como algo que le pasa a los otros, como un espectáculo externo y ajeno, y sabemos que vamos a morir, que nosotros, cada uno de nosotros va a morir y que nadie puede morir por uno ni uno por los otros. La muerte le es constitutiva a la condición humana. (más…)

Cambiar moneda / Change currency