Dios es ateo

Por José Pablo Feinmann

EL CUENTO POR SU AUTOR

 Este es (creo) un cuento extraño. Mezcla temas teológicos, metafísicos, influencias de tantas películas que vi sobre el Diablo, historias de la Biblia y algo de todas las críticas que Heidegger le ha hecho a la Ciencia. Si Ud. le reza a Dios todas las noches, no deje de hacerlo. Que este cuento no se lo impida. Ojalá yo pudiera rezarle a Dios todas las noches. Siempre me atrajo lo sagrado. Eso que Rudolf Otto llama “lo numismático”. Era muy joven cuando –allá por los años sesenta- cursé Fenomenología e historia de las religiones. No sirvió para superar un agnosticismo que habría de sostener a lo largo de la vida. Pero algo ayudó para escribir este cuento.

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Mauricio Macri y Juárez Celman

Por José Pablo Feinmann

La figura poselectoral del ex presidente Mauricio Macri es penosa, irritante o, digamos, patética. Se trata de un personaje indescifrable. Es cierto que tuvimos presidentes campeones en eso de provocar vergüenza ajena. Galtieri (presidente de facto) era un fanfarrón prepotente. Menem se transformó de un modo asombroso. Pretendía ser un caudillo federal heredero de la cabellera de Juan Facundo Quiroga (eso que Sarmiento llamó “un bosque de pelo”) y pasó a ser un neoliberal muñecoide, adicto a los deportes y los estruendos de la farándula. Que privatizó todo lo que pudo y con esa privatización vendió el país a precios miserables que se guardaron él y toda la pandilla que lo acompañó. Se cansó, sin embargo, de ganar elecciones. Algo tiene que ver este pueblo con las nefastas figuras que lo gobiernan. De la Rúa decretó un estado de sitio beligerante y se fue dejando más de treinta muertos a lo ancho y largo del país. Era un político radical, centrista de toda la vida que, ni bien se calzó la banda presidencial, empezó a transformarse en un neoliberal rodeado de hijos ávidos y pidiendo blindajes a la banca financiera mundial, miles de millones que no blindaron nada y abultaron los bolsillos de sus amigos y familiares. Pero acaso Macri haya ido más allá. No vamos a insistir con la narración de los desdichados actos de su desdichado gobierno. Nos inquietan las cosas que hace ahora en el llano. Es cierto que él y los suyos no se sintieron tan, tan derrotados en las elecciones de octubre. Ese 40,8% (41% dicen ellos muy desafiantes) es una ofrenda que gran parte de nuestro pueblo les entregó para que siguieran estorbando, metiendo palos en la rueda cautelosa del nuevo gobierno. Cautelosa, decimos de esa rueda, porque tal vez no tiene más remedio que serlo. El 40,8% es parte importante de la herencia infausta que recibió el presidente Alberto F. Y alimenta el coraje aguerrido y belicoso de la oposición que comanda un ser hecho para la confrontación y no para el acuerdo solidario. Haber dejado a Patricia Bullrich como presidenta del PRO es una incitación al conflicto brutal, antidemocrático. Cuando lo hicieron ya sabían qué tipo de oposición harían. Una oposición salvaje, de choque, impiadosa. Pero Macri parece estar como ausente. Se lo vio en un video acusando a sus asesores de haberlo aconsejado mal. “Yo conozco a los mercados”, dijo. “Cuando no se les paga no prestan más”. Pero (insistía en decir) él había advertido a sus adláteres. “Así nos vamos a la mierda”. (A este campeón del antipopulismo le gusta usar el lenguaje áspero del tablón futbolero.) (más…)

Presos políticos y deuda ilegal

Por José Pablo Feinmann

En Cuba, Cristina dejó claramente expuesta su posición ante el FMI. Consideró ilegal a la deuda que se tomó durante la administración Macri con ese organismo. Los que prestan plata no pueden argüir que ignoran a quién se la prestan. La sra. Lagarde, de quien Macri señaló que el país debía enamorarse, debía saber necesariamente a qué gobierno le entregaba el préstamo más grande de la historia del Fondo. De ese gobierno la seducía que estaba dispuesto a seguir entusiastamente la ortodoxia de la economía liberal, que rechazaba a Venezuela y era parte creadora del desdichado Grupo de Lima y que estaba en una línea geopolítica en sintonía con los intereses de Occidente, en suma: un bolsonarismo a la Argentina. La razón del descomedido préstamo era salvar a este fiel amigo del default a cuyas puertas se encontraba. Los bonistas que hoy acosan a Kiciloff dieron sus dineros especulativos por las tasas de ganancia que Macri y los suyos aseguraban. ¡Qué gran negocio es prestarle a la Argentina! Las tasas de ganancia de los capitales buitres son enormes. Tanto, que al ofrecer el dinero debían saber que no lo iban a recuperar. Pero el dinero de las internacionales financieras (y muy especialmente el del Fondo, vigilado, controlado por EE.UU.) no es solamente para acumular ganancias desmedidas. Es para tener poder sobre los países deudores. Para someterlos a la geopolítica que esos dineros obedecen y representan. El mundo está tenazmente enfrentado. Hay que controlar eso que los norteamericanos llaman “el patio trasero”. Si a Venezuela se la bloquea o le embargan los dineros del petróleo, si en Bolivia avalan un golpe duro, sanguinario, en Argentina dominan por medio del dinero y la docilidad antinacional de los gobiernos que lo piden y lo aceptan de buen grado. Hay una simetría entre el canallismo exuberantemente cipayo de quienes reciben el dinero con el de quienes los prestan. Que, claro, no son cipayos sino que tienen intereses permanentes pero no patria, concepto del que abominan porque es nacionalista o/y populista. (más…)

La creación del poder

Por José Pablo Feinmann

La cuestión es: ¿es posible solucionar los desastres económicos, sociales y culturales que dejó el macrismo por medio de una política de diálogo y apelando a la solidaridad de los que más tienen? Tomemos el caso de los dos gobiernos populares que más favorecieron y dieron satisfacción económica y reconocimiento a los que menos tienen. Las clases dominantes que dieron el golpe contra Perón en el ’55 editaron un libro que titularon Libro negro de la segunda tiranía. Establecía una simetría histórica entre los gobiernos de Rosas y Perón. Esa simetría existe e invita a una reflexión profundamente actual. ¿Es posible una redistribución de la riqueza sin tocar intereses, al parecer, intocables? (más…)

30 días de Alberto

Por José Pablo Feinmann

EEUU extiende su poder mortífero por todo el mundo. El asesinato a distancia del líder iraní Qasem Soleimani estremece por su precisión y sangre fría. Debió ser antecedido por una declaración de guerra, ya que eso era. Pero USA no declara guerras desde 1941, directamente las hace. Además, para protegerse de él, está en guerra con todo el mundo. Nunca un imperio llegó a tanto en la historia humana. Sucede que el avance de la técnica está al servicio de la guerra. El capitalismo, como nunca, se desarrolla por medio de la guerra y eso que hace tiempo lleva el nombre de imperialismo está más vigente que nunca.  (más…)

América Latina y el mal

Por José Pablo Feinmann

Y nosotros viviendo la luna de miel de la transición democrática. Hay –en estos momentos- un artesano exquisito dedicado a tallar el bastón de mando que Macri le entregará a Alberto Fernández. No hay carabineros furibundos ni tanques en las calles de Buenos Aires. Como dicen en algunas películas de guerra: “Está todo demasiado tranquilo. Algo debe estar por pasar”. Esperemos que no. El panorama no pinta bien para Alberto. La geopolítica está desquiciada. Trump, escapando de Medio Oriente, se ha concentrado en América Latina y todo indica que va a cambiar petróleo por litio. Al menos, en el sanguinario golpe de Bolivia se advierte que el litio juega un papel determinante. Lo explica muy bien el agudo y sin duda brillante sobreviviente Alvaro García Linera. Se salvó de las huestes golpistas de Bolivia y llegó a México junto a su presidente, del que ha sido vice, Evo Morales. Los dos ayudados por nuestro impecable Alberto Fernández, cuyo bastón de mando dirá: “Argentina de pie”. García Linera ha escrito y declarado que el litio es el futuro y el imperio lo buscará donde pueda estar. La riqueza es la condena de los pueblos en este mundo de la globalización neoliberal. Si en Medio Oriente sólo hubieran existido arvejas habría muerto mucha menos gente. Pero hubo petróleo. Y las grandes potencias de Occidente se desviven por el llamado oro negro. Así, en esa otra guerra que EEUU perdió –la guerra contra el terror- los cadáveres se han acumulado, los daños colaterales no han sido tal cosa sino objetivos premeditados –escuelas, mezquitas- y los niños y las mujeres, como siempre, han caído entre gritos de dolor y extrema destrucción. ¿El litio cambiará la mira de las armas del imperio? ¿El oro blanco reemplazará al oro negro? Así parece ser. Así ha sido en el país de los bolivianos. (más…)

Reflexiones de estos días agitados

Por José Pablo Feinmann

Se cumplen treinta años de la caída del muro de Berlín. Fue la fecha simbólica de la caída del socialismo, que se había deteriorado mucho tiempo antes. Fue, sobre todo, la bandera de largada para que el capitalismo se devorara el mundo sin nada que lo frenara. Muy pronto apareció alguien para decir que la historia había terminado. Fue el profesor nipo-norteamericano Francis Fukuyama. Se inspiró en Hegel, rector de la Universidad de Berlín (hasta 1831, fecha en que murió) y fiel y agradecido servidor filosófico de Federico Guillermo de Prusia. Con él, dijo, con su reinado filoburgués, concluía la historia humana. Fue Friedrich Engels el que, en el mejor de sus textos, El fin de la filosofía clásica alemana, comportándose como un verdadero hegeliano y no como Hegel, señaló que la historia no se detiene nunca, que avanza de contradicción en contradicción, de negación en negación, siempre abriendo nuevos horizontes, un poco anticipándose al Theodor Adorno de la Dialéctica Negativa. El mínimo Fukuyama cerraba el horizonte histórico con la caída del muro. Restaba ver qué hace el capitalismo con el mundo cuando no tiene quien se le oponga. Un campo de negocios, injusticias, hambrunas y guerras varias. Al Complejo Militar Industrial norteamericano no le gustó la teoría de Fukuyama. Denunciado por Eisenhower al final de su mandato como peligroso enemigo de la democracia, ese ente necesita renovar las hipótesis de conflicto para continuar fabricando armas. Es así como surge el libro de Samuel Huntington y su propuesta del choque de civilizaciones. La historia continuaba pero ahora el enemigo principal era el Islam. Para colmo, el terrorismo fundamentalista lleva a cabo la más destructiva de sus operaciones: el ataque a las torres gemelas. Y aquí empieza la cruzada guerrera norteamericana que –a esta altura de los hechos- es un fracaso que los ha llevado a una retirada casi tan oprobiosa como la de Vietnam. (más…)

Chile y el cambio climático

Por José Pablo Feinmann

Lo de Chile puede terminar de varias maneras. Una de ellas (la peor) sería que los militares se hicieran cargo de toda la situación e instauraran el orden de los cementerios. Aunque algunos se expresan a favor de los rebeldes, la mayoría sigue creyendo que los balazos, los gases y hasta las torturas son los mejores métodos de orden social. No pueden ni quieren tolerar el cambio climático que ha estallado en Chile. Porque, aunque aún no se derritieron los polos, hay tsunamis terribles en nuestro vecino país. Como nadie ignora, el pueblo salió abrumadoramente a las calles. La del viernes 25 fue una de las más grandes movilizaciones jamás vistas. Se acabó el paraíso neoliberal, la Suiza de América. Se volvió a exhibir una verdad que ya no debería ser discutida. Cuando en un país anda bien la macroeconomía y sólo ella, no hay equidad, ni distribución democrática de la riqueza. La riqueza de un país (y hasta su felicidad) se mide por la eficiencia de su microeconomía, de su mercado interno. Porque el mercado interno es el pueblo y la macroeconomía es el bienestar de unos pocos, que se creen los dueños del país, los propietarios privados de la patria y del aparato represivo que necesitan para mantener sus privilegios. La señora del presidente Piñera lanzó su queja más verdadera: vamos a tener que dejar nuestros privilegios, dijo. Y agregó que los manifestantes eran alienígenas. Claro que sí, están llenas de octavos pasajeros las calles de Chile. (más…)

Los peores

Por José Pablo Feinmann

Argentina está en suspenso. Y ese suspenso produce angustia. Se supone que Macri ya fue, como dice la alegre canción que se canta con acentuado fervor. Pero Macri sigue haciendo gestos que demuestran que sigue buscando ser lo que ya no es. Pichetto dice frases agresivas. Carrió también. Una grabación atribuida a un político riojano de Cambiemos dejó de lado toda mesura y dijo una cantidad de atrocidades alimentadas por el odio. Fue creíble, porque necesitan odiar. Merecen el mote de “gorilas”.  (más…)

El elefante en el bazar

Por José Pablo Feinmann

Todo esto ya pasó. Y terminó tan mal como va a terminar ahora. La pena es que hayamos tenido que padecerlo de nuevo. Los de hoy –aunque mataron- no mataron a tantos como Martínez de Hoz y los suyos. Ni como el torpe De la Rúa y su policía desbocada, aunque encarcelaron más. Es triste tropezar tantas veces con la misma piedra. (más…)

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